Lo siento, vale!
Me equivoque, se que no te merecías que te tratase así, se que en el fondo sabias que estaba jugando contigo, pero tengo que decirte la verdad, lo siento.
Nunca fuiste más que una absurda marioneta, solo fuiste alguien con el que reír a sus espaldas, solo fuiste el entretenimiento en mi soledad, te manipule y maneje a mi antojo como si fueras un pelele emocionalmente inservible. Jugué contigo porque me apetecía hacerte daño, si, se que suena cruel pero es la verdad.
Ahora es cuando tú me llamas FALSA y me dedicas una “hasta nunca”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario